Nos la jugamos toda por el reconocimiento de las defensoras y lideresas rurales y campesinas del Norte de Antioquia
Comunicado No 18
Medellín, 15 de octubre del 2021. La Ruta Pacífica de las Mujeres y la Red de Mujeres Unidas del Norte y Bajo Cauca Antioqueño realizan rueda de prensa ¡Contar para visibilizar, proteger y transformar!
Ante la presencia de varios medios locales de Medellín el jueves 14 de octubre se tejió conversación alrededor de la crisis que están viviendo las mujeres, las niñas y los niños del Norte y Bajo Cauca Antioqueño. El diálogo se centralizó en hacer un llamado al acompañamiento del II Encuentro Subregional de Mujeres Rurales y Campesinas que tiene lugar hoy 15 de octubre en Yarumal; y a su vez motivar el acompañamiento a la Movilización Nacional de Mujeres al Norte de Antioquia “Un viaje de alegría y fiesta por la vida” el próximo 25 de noviembre, en el marco del 25 de noviembre día de la No violencia contra las mujeres y de la conmemoración de los 25 años de existencia de la Ruta Pacífica de las Mujeres.
De acuerdo con el informe del DANE (2020) sobre mujeres rurales «El mercado laboral en las zonas rurales es desfavorable para las mujeres; ellas enfrentan tasas de ocupación más bajas y tasas de desempleo más altas, en comparación con las de los hombres». Esta cifra demuestra una vez más la brecha que se da entre el campo y la ciudad, y, en especial entre hombres y mujeres. En relación a lo anterior, el informe refiere que las mujeres tienen una jornada laboral más extensa que la de los varones, siendo este un panorama de inequidad naturalizado.
En esta jornada, también se conversó sobre la historia sexista y desigualitaria para las mujeres, quienes siguen sufriendo el flagelo de la guerra en sus vidas y cuerpos. Lo anterior, se expresa en los altos índices que publican diferentes entidades oficiales y de la sociedad civil, mostrando un aumentando de 80% en violencia intrafamiliar, violencias basadas en género, entre otras.
Para el caso de las mujeres rurales y campesinas es considerablemente importante identificar por parte de la institucionalidad las violencias que las afectan, donde se busque de manera eficaz nuevas formas de contribuir a un cambio real. En comunicado oficial a principios del año en curso la Universidad Nacional de Colombia indicaba que la Violencia y desempleo son la otra pandemia que ha impactado a las mujeres, reportando que «entre enero y octubre de 2020 en Colombia una mujer cada 4 días fue asesinada; de las 77 mujeres asesinadas en lo corrido del año, 10 casos fueron tipificados como feminicidios”; siendo estos datos los que ratifican el difícil y casi nulo acceso de las mujeres a rutas de atención para la prevención y erradicación de las violencias basadas género y develan lo expuestas que continúan estando las mujeres a diversos hechos victimizantes.
A fin de visibilizar no solo sus afectaciones sino también sus apuestas como mujeres rurales y campesinas, se reconoce en ellas: la apuesta que tienen por su territorio, sus procesos sociales organizativos y su participación en procesos colectivos a nivel local y subregional, en la búsqueda de salvaguardar sus derechos propios y el de otras y otros. Es de destacar su capacidad para resurgir en medio del conflicto y su resistencia sociopolítica.
Gloria Elena Misas, lideresa y representante de la Red de Mujeres Unidas del Norte, señala que: “En la ruralidad existen muchas mujeres con un potencial enorme para transformar la sociedad, pero no se les reconoce y la institucionalidad hace presencia ocasionalmente o no la hacen en algunas subregiones. Como mecanismo de protección las mujeres se rodean entre sí, porque no conocen un Estado garante de sus derechos”.
A pesar de todas las conflictividades que las mantienen en amenaza permanente, son ellas quienes siguen jalonando la construcción del tejido social a favor de reconstruir la paz, en especial sobres sus vidas, sus cuerpos; y dentro de los procesos que lideran. Las mujeres rurales en el Norte y Bajo Cauca se juntan con la finalidad de contrarrestar los efectos de la guerra y las violencias, al igual que se movilizan y hacen exigencias públicamente como:
- Que se les reconozca su trabajo social, tanto en las Juntas de Acción Comunal como en las organizaciones.
- Que la institucionalidad genere acciones contundentes para que se les garantice el derecho a vivir una vida libre de violencias y se les apoye para trabajar conjuntamente y poder disminuir o erradicar en un futuro cercano la brecha de desigualdad e inequidad.
- Que se les incluya en los procesos por sus capacidades como mujeres campesinas y rurales, y no solo por su género.
¡Las mujeres no parimos hijas e hijos para la guerra!
Más información:
Comunicaciones Ruta Pacífica de las Mujeres
Yeny Andrea Cardona/ Cel: 315 230 3441