Comunicado No 14
134 casos de violencias contra las mujeres: Observatorio mujeres enrutadas
El silencio, el miedo, y la normalización persisten
Bogotá 6 de agosto de 2024
El observatorio: Mujeres enrutadas en la observancia de las violencias contra las mujeres y las niñas, registró 134 casos de violencias en general ocurridas en el marco de contextos de conflicto social y armado en el segundo trimestre del año 2024; siendo Antioquia, Santander y Valle del Cauca los 3 departamentos más afectados, especialmente para las mujeres que están entre los 19 y 30 años de edad.
Entre los hechos, se reportaron 88 casos de violencia física con tentativa de feminicidio – cruzados con amenazas – violencia psicológica y tortura; 29 casos de violencia sexual y explotación sexual, 16 casos de acceso carnal violento y 16 casos de ataques con explosivos, drones, balas perdidas y fuego cruzado. Las mujeres en mayor riesgo fueron aquellas que se desempeñaban en la informalidad o independientes quienes además habitaban entornos inseguros permeados por dinámicas machistas, donde predominaron los patrones narcoestéticos; dejando a las mujeres vulnerables en espacios violentos donde el uso de armas de fuego y armas blancas fueron el medio de eliminación más utilizado en los 106 casos registrados en zona urbana y los 28 casos perpetuados en zona rural.
El comportamiento de la violencia feminicida arrojó, para este trimestre 65 feminicidios, y desde enero a corte del 30 de junio del 2024 se tiene un total de 276 reportes. Antioquia continúa siendo el departamento con más casos de feminicidios, desde abril hasta junio registró 15 casos, Valle del Cauca 12, Santander 10, Bogotá 8, Nariño 7, Putumayo 4, Cauca 5, Eje Cafetero 3 y Bolívar 1.
En el seguimiento del segundo trimestre se identificó la naturalización de las violencias, la falta de acceso a los mecanismos de protección en contextos étnicos, la minimización de las violencias, la falta de profesionales formados con enfoque de género, la marcada violencia institucional, entre otras barreras que enfrentan las mujeres para el acceso a la justicia ordinaria y propia.
La Ruta Pacífica de las Mujeres en este ejercicio de visibilización, viene adelantando un proceso de acompañamiento psicosocial y jurídico, con el fin de impulsar las rutas de atención en los diferentes territorios de incidencia; lo que ha permitido evidenciar la desconfianza que sienten las mujeres hacia la institucionalidad por la falta de atención e implementación de planes efectivos de protección.
Para la garantía en el acceso a la justicia y el derecho a una vida libre de violencias, desde el movimiento exigimos el funcionamiento integral del Sistema Nacional de Registro, Atención, Seguimiento y Monitoreo de las Violencias Basadas en Género -VBG. Así como, la activación de los mecanismos articuladores para el abordaje integral de las violencias por razones de sexo y género en todos los territorios, como parte de las garantías que se deben brindar para que el cuerpo de las mujeres como primer territorio de vida, sus proyectos, sus familias y las comunidades que se encuentran en riesgo constante, gocen del derecho a habitar territorios libres y seguros.
A las Gobernaciones, Alcaldías, Comisarías de Familia, a la Fiscalía, Ministerio Público, Secretarías de Educación y Salud, y Autoridades Propias hacemos el llamado urgente a atender las alertas tempranas que demandan el fortalecimiento de las casas de acogida y refugio, el estudio de la relación entre la Jurisdicción Especial Indígena y el deber del Estado de evitar la violencia contra la mujer así como la implementación de medidas de atención y protección con enfoque intersectorial y étnico territorial
Los datos del Observatorio: Mujeres Enrutadas son obtenidos de fuentes secundarias de las regionales de Antioquia, Bogotá, Bolívar, Chocó, Cauca, Eje Cafetero, Nariño, Santander, Putumayo y Valle del Cauca.
Libres, seguras y sin miedo nos queremos.