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Domingo, 11 Marzo 2012 00:00

“Violencias corrosivas, atentados contra el alma”

NOTICIA No. 1 - 2012

Domingo, 11 de Marzo de 2012. A marzo del año pasado se registraban 8 mujeres asesinadas en el Cauca, lo que evidencia una leve disminución en términos de los homicidios, sin embargo se registró un incremento considerable este año de mujeres que resultaron heridas en el marco del conflicto armado.

En el marco de la conmemoración de los 101 años del ‘Día internacional de la mujer’, las caucanas hablaron de las múltiples violencias que las aquejan, pidieron justicia y que se garanticen sus derechos, reiteraron que ellas también tienen las llaves de la paz.

Las viejas y nuevas realidades de la violencia surgidas en medio del conflicto armado colombiano han perseguido a la mujer caucana por más de siete décadas, redefiniéndose y adquiriendo nuevas facetas, transformándose pero no extinguiéndose, dejando claro que en este tipo de contextos la población civil, en especial las mujeres corren mucho riesgo, pues los crímenes contra ellas se cometen con mayor frecuencia y al parecer alcanzan magnitudes superiores de agresión.

Así lo reiteró el más reciente informe presentado, el pasado 8 de marzo en el marco del ‘Día Internacional de la Mujer, por la red ‘Mujeres caucanas por la paz: Tejiendo Resistencia contra la guerra’, conformada por las organizaciones Comunitar, Programa Mujer Maciceña del Cima, Programa Mujer Indígena de la Acin, Ruta Pacífica de las Mujeres, Comité Municipal de Mujeres de la Acit y las Mujeres del Consejo de Comunidades Negras del Pacífico Caucano, Cococauca.

Los datos que aporta este nuevo informe, basados en la información proporcionada por el observatorio de ‘La Red por la Vida y los Derechos Humanos del Cauca’, permiten establecer que entre enero y febrero de este año, fueron asesinadas seis mujeres bajo diferentes modalidades, de las cuales la mitad murieron en Popayán, mientras que el 33 por ciento de estos crímenes se cometieron en poblaciones nortecaucanas, y el 17 por ciento en el municipio de Morales.

De esta información estadística llama la atención que el 50 por ciento de las mujeres asesinadas se registra en Popayán, centro de diversos conflictos sociales que se expresan en mayores agresiones hacia la ciudadanía.

Ante este panorama Alejandra Miller Restrepo, coordinadora de la Ruta Pacífica de las Mujeres, Regional Cauca, señaló que esta cifra es clara evidencia de la violencia homicida hacia las mujeres, generada muchas veces por razones sociales históricas, vinculadas a lo que se ha llamado la cultura patriarcal.

“Es decir que a las mujeres en Popayán las mata el machismo. Entonces muchas de estas mujeres que son asesinadas caen a manos de sus amantes, de sus esposos, de sus ex-esposos. No todos, pero si una gran parte de estos asesinatos que nosotros llamamos ‘feminicidios’ se cometen por el solo hecho de ser mujeres. Otros casos son por delincuencia y Popayán por supuesto por ser la capital conjuga todos esos elementos de violencia que sufre el Cauca, en los barrios populares donde se ve mucha pobreza”, señaló Miller.

En el informe también se reveló que las jóvenes con edades entre 18 y 25 años de edad fueron las principales víctimas de la violencia homicida en el Cauca durante el primer bimestre de este año, con un registro del 50 por ciento de los homicidios totales notificados contra el género femenino. En el 67 por ciento de los asesinatos contra mujeres, el autor no ha sido identificado, situación que resulta preocupante porque pone en evidencia el grado de impunidad que generalmente rodea los crímenes cometidos contra las mujeres.

Conflicto, mujer y territorio

El despojo, la muerte y la expulsión de los lugares habitados desde siempre, la tierra de sus padres y de sus abuelos, espacios donde se criaron, conocieron el amor y dieron a luz a sus primeros hijos, dejan en las mujeres desplazadas por efectos de la violencia generada en zonas de conflicto armado, un intenso sufrimiento emocional agravado por la incertidumbre respecto al futuro que no saben si en realidad les espera.

Gran parte de ese sufrimiento quedó grabado para siempre en el territorio que les fue arrebatado por actores armados o abandonado forzadamente por las mismas mujeres que sobrevivieron luego de que sus esposos fuesen asesinados o desaparecidos y su vida y la del resto de su familia se vio amenazada. Sin embargo, y pese a todas las marcas del dolor que ahora revisten su tierra, muchas de estas mujeres aún anhelan regresar a su antigua morada.

En este sentido la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, aprobada por el Congreso de la República, y producto del consenso entre el Gobierno Nacional, diversos sectores políticos y la sociedad civil, presenta un apartado que contiene las medidas adoptadas por  el Estado, para hacer efectiva la restitución jurídica y material de las tierras a los despojados y desplazados, entre los cuales se cuentan miles de mujeres colombianas.

Precisamente para acercar a las mujeres caucanas a lo que dispuso la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras y analizar como resultan beneficiadas con las disposiciones presentadas en ese documento, el pasado viernes visitó Popayán la Abogada Ana Jimena Bautista, abogada e Integrante de la Unidad Técnica Legislativa del Representante a la Cámara Iván Cepeda, invitada por la red ‘Mujeres caucanas por la paz: Tejiendo Resistencia contra la guerra’.

La abogada señaló que se trata de ver más allá de los elementos específicos que incorpora esta ley como por ejemplo la atención especial hacia las mujeres en los trámites de restitución, que se reflejada en la creación de ventanillas  especiales en la Unidad de Restitución de Tierras para las mujeres, o en la disposición de un sitio para cuidar a los niños, niñas y ancianos que la acompañan a realizar estos procedimientos.

En este sentido manifestó que lo que hay que tener en cuenta es materializar los principios que la ley contiene, con el enfoque diferencial, partiendo de la situación particular de las mujeres, pero también teniendo en cuenta el enfoque de reparación transformadora.

“El enfoque transformador dice: ¿qué pasa si cuando yo vuelvo a esa persona al estado anterior, al momento que ocurrió la victimización esa persona ya sufría unas discriminaciones por el hecho de ser mujer?, ¿qué pasa si se encontraba en un estado de vulnerabilidad, característico de las mujeres rurales, como difícil acceso a servicios básicos, menor acceso a salud, educación y al trabajo remunerado?”

De acuerdo con Ana Jimena Bautista lo que buscaría el enfoque transformador definitivamente es modificar esas condiciones, sin embargo considera que en ese sentido la ley se queda bastante corta, pues uno de sus mayores limitantes está en las garantías de permanencia de las mujeres en los territorios después de que se les haya devuelto el bien.

“La fuerza de la ley está en reconocer la magnitud del despojo, la gravedad de esa situación, pero la norma dice muy poco sobre cuáles son esas medidas para acompañar efectivamente los retornos y las posibilidades de que las mujeres permanezcan en sus territorios”.

Bautista señaló que en este caso se evidencia una situación de doble discriminación, que se da por el hecho de ser mujeres y vivir en el campo, lo que en cierto modo las hace más vulnerables al momento del despojo y les da menos posibilidades de lograr la restitución.

“Una de las razones es porque la relación con la tenencia ha sido mediada históricamente por los varones, y en el momento en que éstos faltan el conocimiento se va con ellos. Entonces las mujeres tienen menos pruebas al momento de ir a un procedimiento de restitución, porque ni siquiera saben dónde guardó el esposo el documento de propiedad, o de dónde a dónde iba la finca. Allí hay unas limitaciones muy fuertes y es por el hecho de ser mujeres, por esa relación histórica que hemos tenido con la propiedad”.

Ana Jimena Bautista manifestó que hasta el momento la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, tiene aún varias limitaciones, pero reconoció que “sabiendo esos problemas y esas limitaciones también es la herramienta que hoy tienen las mujeres y en general las víctimas, entonces el reto está en lograr  que las víctimas sigan exigiendo sus derechos y tratar de que esta herramienta que hoy existe funcione lo mejor posible. Ver también cómo comprometemos a las autoridades locales y departamentales en esa tarea”.

El papel de las autoridades municipales y departamentales

“La ley ordena que se realicen planes de acción a nivel local y departamental que garanticen que efectivamente las mujeres puedan tener acceso a la restitución, que deben incluirse en los planes de desarrollo, que están a punto de ser aprobados. Esos planes locales tienen que ser concordantes con el Plan Nacional de Atención y Reparación, pero las autoridades locales también pueden tener iniciativa y pueden pensar qué necesitan las mujeres de su región, qué se puede hacer desde el departamento para garantizar que efectivamente las mujeres, puedan no solo acceder al proceso de restitución, sino acompañarlas en ello. Empezando por lograr que ellas reconozcan que tienen un derecho sobre la propiedad, porque muchas piensan que no lo tienen porque como la tierra era de su esposo y el la compró o se la heredaron. Quizás lo más importantes es cómo desde las autoridades locales se les puede garantizar su permanencia  en los territorios, el retorno por ejemplo y esto tiene que ver con desarrollo rural y protección, porque el conflicto aquí en el Cauca está vivo por doquier”, concluyó Ana Jimena Bautista.

Entre otras preocupaciones

“Nosotros tenemos varias preocupaciones frente a la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, las cuales las hemos expresado, no solo cuando se dio el debate en el Congreso, sino que también la demandamos ante la Corte Constitucional, el capítulo de restitución, varias de sus disposiciones, esperando a que la Corte las ajuste a derecho. Por ejemplo que las víctimas que han sido víctimas de despojo o abandono forzado de sus tierras no puedan iniciar la acción de restitución porque sufrieron el despojo en 1990, o sea la ley acuerda que solo pueden iniciarla desde 1991 para arriba, para nosotros eso es claramente discriminatorio, o sea es una medida arbitraria de legislador”, puntualizó Bautista.

Derecho de Petición

La red de ‘Mujeres caucanas por la paz: Tejiendo Resistencia contra la guerra’ solicitó el pasado jueves,  “Informar al movimiento de mujeres suscritas y a la Defensoría del Pueblo- Regional Cauca,  Las medidas y políticas  específicas diseñadas y adoptadas por el Ministerio de Defensa, el  Ejército Nacional , la Policía Nacional y en especial por la Vigésima Novena  Brigada, para dar cumplimiento a los mandatos normativos citados en el presente documento y de esta manera prevenir por parte de los 7 mil Activos Militares presentes en el Cauca,  con énfasis en el Norte del departamento, la Violencia y el Abuso sexual , instrumentalización  y demás formas de violencias frente a las  Mujeres, niñas y adolescentes  presentes  en nuestra región, así como las estrategias de sanción que aplicarían los superiores en terreno frente a los casos que se sucedan”.

¿Sabía usted que... Seis mujeres fueron heridas en el Marco de infracciones al DIH, entre enero y febrero de este año, como consecuencia de explosiones de armas no convencionales empleadas fundamentalmente por las Farc y en medio de  combates entre guerrilla y Fuerza Pública?

Las mujeres son utilizadas por ejemplo como corredores emocionales, es decir que tanto guerrilla como Policía y Ejército se valen de ellas para obtener información de uno u otro lado y terminan ellas en la mitad del conflicto. Muchas han sido amenazadas y deben salir de su tierra porque las consideran objetivos militares”, Alejandra Miller Restrepo.

 

Tomado de: El Liberal

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