Ruta Pacífica de las Mujeres - movimiento feminista ¡Las mujeres no parimos hijos e hijas para la guerra!

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Jueves, 10 Octubre 2013 00:00

Si ahora no, ¿cuándo?, es la exhortación de las mujeres de la Ruta Pacífica para el país y a quienes participan en los diálogos de paz

COMUNICADO DE PRENSA No. 8 - 2013

Bogotá, 10 de octubre de 2013. Construcción de la paz en Colombia requiere de la perspectiva de las mujeres. En seis décadas de conflicto en Colombia las mujeres son quienes más lo han sufrido y representan las principales víctimas del desplazamiento forzado y de todas las formas de violencia y transgresión de sus derechos por parte de los actores armados.

En la coyuntura actual de las negociaciones del Gobierno con el grupo insurgente de las Farc, y posiblemente en el futuro próximo con el ELN, para lograr un acuerdo de paz, la Ruta Pacífica de las Mujeres expone en su más reciente publicación “Agenda de las mujeres de la Ruta Pacífica para la negociación política del conflicto colombiano ‘Si ahora no, ¿cuándo?’”, la necesidad de concretar el fin del conflicto armado, pues si el proceso fracasa, el país entraría en una fase de no retorno, dando paso al militarismo y a sectores interesados en mantener la guerra, dado que es un negocio poderoso.

El ser víctimas da autoridad para afirmar que la perspectiva de las mujeres es imprescindible en los diálogos de paz. Y aunque estas negociaciones no son la paz, son base para construir un acuerdo duradero, pues una de las columnas de la paz es la no guerra, pero también la no-violencia; y para las mujeres se trata de la erradicación de todas las formas de violencias, eje estructurante de la conciliación y reconciliación.

Dentro de esta consideración, las mujeres de la Ruta Pacífica, movimiento feminista que trabaja por la tramitación negociada del conflicto armado en Colombia, por la visibilización de los efectos de la guerra en la vida de las mujeres y por la exigibilidad de los derechos a la Verdad, la Justicia, la Reparación y la reconstrucción de la memoria histórica individual y colectiva para la No Repetición, expone un cuestionamiento al país y a las partes que intervienen en los diálogos de paz: Si ahora no, ¿cuándo?

Este interrogante surge del trabajo de 17 años de la Ruta Pacífica, de la cual hacen parte más de 300 organizaciones de nueve departamentos del país y que recoge los aportes, planteamientos, exigencias y, en general, las voces de mujeres indígenas, campesinas, afrodescendientes y urbanas, hondamente afectadas por el conflicto armado en el país.

“Agenda de las mujeres de la Ruta Pacífica para la negociación política del conflicto colombiano ‘Si ahora no, ¿cuándo?’” es la más reciente publicación de la Ruta Pacífica de las Mujeres y que prioriza cuatro problemas neurálgicos: la militarización, la tierra y los cultivos ilícitos, las víctimas y la exclusión política de las mujeres en la toma de decisiones.

Propuestas de las Mujeres

La Ruta Pacífica de las mujeres señala que los diálogos, las propuestas hasta ahora acordadas y firmadas en la mesa de negociación en La Habana, no han tenido en cuenta las necesidades de las mujeres colombianas.

Por esto, en la perspectiva de las mujeres de la Ruta Pacífica se da como prioridad la necesidad de desmilitarizar la vida civil: a mayor presencia del ejército, la policía, los paramilitares, las guerrillas y de grupos armados, mayor inseguridad y violencia contra las mujeres. El alcance de este objetivo es mayúsculo: las mujeres aspiran a un mundo sin armas y con seguridad humana. 

“Las mujeres colombianas hemos comprendido que es la palabra la que nos hace humanos y el diálogo la regla de oro para las relaciones sociales y políticas. Es el uso de la palabra y no el uso de la fuerza lo que nos permitirá avanzar como sociedad. La filosofía contemporánea, por su parte, ha demostrado que allí donde hay convivencia no se requiere ningún aparato militar para garantizar la seguridad”, señala la publicación.

Las mujeres han puesto en evidencia que en sus territorios hay presencia de diversos actores armados, lo que conlleva fenómenos como tráfico de armas y drogas, reclutamiento forzado de sus hijos, desplazamiento, fumigaciones, hurtos, consumo de estupefacientes, delincuencia común y prostitución.

Las mujeres nos pronunciamos por el desarme, por la drástica reducción de los presupuestos para la guerra; contra el reclutamiento de niños y jóvenes; por la eliminación de la corrupción paramilitar y mafiosa. Lo exigimos, porque hemos sido víctimas de esa violencia, que sólo favorece a los fabricantes de armas, a los militares, y a aquellos sectores sociales que quieren perpetuar la injusticia. También nos pronunciamos contra el militarismo nacional e internacional, porque concebimos una democracia en la cual sea la civilidad, la convivencia pacífica, la pedagogía, el uso correcto de la palabra, el ser humano, quienes primen y no el uso de la fuerza, la imposición, el silencio y el dinero.

La Ruta Pacífica de las Mujeres propone en este documento que se acuerde un cese al fuego bilateral inmediato, que permita acelerar el proceso de negociación y contribuir a bajar los niveles de violencia. 

También plantea que la fecha final de los diálogos sea antes de las elecciones presidenciales, previstas para el 25 de mayo del 2014, con el objetivo que el nuevo mandato presidencial y los mandatos regionales (alcaldes y gobernadores) sustenten sus planes de desarrollo para la paz.

La Agenda de las Mujeres incluye la participación política de las organizaciones y asociaciones de mujeres en la mesa de diálogo y en el desarrollo de todos los acuerdos de paz. Por esto, la Ruta Pacífica propone que un grupo de mujeres colombianas tenga una audiencia en la mesa de La Habana.

Finalmente, plantea que si el proceso fracasa, el país entraría en una fase de no retorno. Se daría paso al militarismo y, posiblemente, a una derecha que le interesa mantener el país con conflicto armado, dado que la guerra es un negocio poderoso.

“La construcción de la paz, con toda su complejidad, requiere la participación de toda la sociedad. Las organizaciones de mujeres convocamos a todas las instituciones estatales, privadas, religiosas, civiles, no gubernamentales y a todas las organizaciones de base (indígenas, afrodescendientes, campesinas) a movilizarnos y trabajar en aras de esta tarea en la que se cifra el futuro de la nación”.

Si ahora no, ¿cuándo?, Agenda de las Mujeres de la Ruta Pacífica para la Negociación política del conflicto colombiano.

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